Si ves humo, actúa con calma
Si ves humo, actúa con calma
En verano, cualquier señal de humo en una zona forestal debe tomarse en serio. No siempre estaremos ante un incendio, pero avisar rápido puede ser decisivo para evitar que un conato se convierta en una emergencia mayor.
Desde la FEMECV queremos recordar algunas pautas básicas para actuar con calma, responsabilidad y seguridad si detectamos humo, fuego o una situación de riesgo durante una actividad en montaña.
Lo primero: avisa al 112
Ante una columna de humo, olor a quemado, llamas o cualquier indicio de incendio forestal, hay que llamar al 112 lo antes posible.
Durante la llamada, conviene aportar información clara: ubicación aproximada, punto de acceso, dirección del humo, si hay llamas visibles, si hay personas cerca y cualquier referencia que pueda ayudar a localizar la zona.
No hace falta tener todos los datos perfectos. Lo importante es avisar rápido y seguir las indicaciones que nos den.
No te acerques al fuego
La curiosidad puede ser peligrosa. Acercarse a un incendio para mirar, grabar o intentar comprobar qué ocurre puede poner en riesgo a la persona y dificultar el trabajo de los equipos de emergencia.
Si estamos realizando una ruta o actividad, debemos alejarnos de la zona, buscar un lugar seguro y evitar barrancos, laderas expuestas o caminos sin salida.
También es importante no bloquear pistas forestales, caminos o accesos que puedan necesitar los vehículos de emergencia.
Mantén unido al grupo
Si la actividad se realiza en grupo, hay que mantener la calma y evitar decisiones improvisadas. El grupo debe permanecer unido, seguir las indicaciones de la persona responsable y priorizar siempre la seguridad.
En caso de evacuación, se debe avanzar por zonas seguras, evitar el humo y no regresar a recoger material si eso supone exponerse al peligro.
La montaña siempre puede esperar. La seguridad, no.
Después también podemos ayudar
La prevención no termina cuando acaba el incendio. Después de un episodio grave, es importante respetar las zonas afectadas, no entrar en áreas restringidas, evitar la erosión del terreno y seguir las indicaciones oficiales.
Un monte quemado es un espacio frágil. Necesita tiempo, gestión y respeto. Caminar por zonas afectadas sin control puede dificultar la recuperación del suelo y de la vegetación.
También podemos colaborar difundiendo información verificada y evitando rumores o imágenes que no ayuden a la gestión de la emergencia.
Prevención todo el verano
La FEMECV pone a disposición de clubs y personas federadas su Manual de Buenas Prácticas en Prevención de Incendios, con recomendaciones útiles para preparar actividades, reducir riesgos y actuar de forma responsable.
Este verano, si ves humo, no dudes. Avisa, protégete y facilita el trabajo de quienes cuidan nuestros montes.