Antes de salir, revisa el calor

Antes de salir, revisa el calor

Planificar horarios, ruta e hidratación es clave para disfrutar de la montaña en verano
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Salir a la montaña en verano empieza antes de ponernos las botas. Empieza en casa, revisando la previsión meteorológica, el recorrido, las horas de más calor y el estado físico del grupo.

Desde la FEMECV queremos recordar que las altas temperaturas no son un detalle menor. En determinadas condiciones, el calor puede convertir una actividad habitual en una situación compleja, especialmente si se suma esfuerzo físico, falta de sombra, poca agua o recorridos largos.

Por eso, durante los meses de verano, planificar bien no es una recomendación más: es una medida básica de seguridad.

Consulta los avisos meteorológicos


No todas las salidas son para cualquier día

Una ruta bonita puede dejar de ser adecuada si la temperatura es demasiado alta. Una actividad sencilla puede complicarse si se realiza en las horas centrales del día. Y un grupo con diferentes niveles necesita todavía más margen para adaptar el ritmo, las paradas y el recorrido.

Antes de salir conviene hacerse algunas preguntas: ¿hay sombra suficiente?, ¿hay puntos de agua?, ¿la ruta permite acortar si hace falta?, ¿el grupo está preparado?, ¿tenemos cobertura?, ¿la actividad puede adelantarse o aplazarse?

Tomar estas decisiones a tiempo no es renunciar a la montaña. Es respetarla y respetarnos.


Decálogo FEMECV para salidas con altas temperaturas

 

Planifica bien tu salida

Consulta la predicción meteorológica y ajusta el recorrido y la duración. Evita riesgos innecesarios y reprograma o suspende la actividad si las condiciones no son adecuadas.

Elige bien tu ropa y tu equipo

Utiliza prendas holgadas, ligeras, de colores claros y con buena transpiración. No olvides la protección solar, gorra o sombrero y gafas de sol.

Evita salir si ya estás debilitado

Si el día anterior has sufrido deshidratación, fatiga extrema o una exposición intensa al calor, descansa y recupérate adecuadamente antes de retomar la actividad.

Ajusta los horarios de la actividad

Evita el esfuerzo físico intenso entre las 12:00 h y las 16:00 h, cuando el sol y la temperatura alcanzan habitualmente su punto máximo.

Hidrátate con criterio desde el comienzo

Empieza a beber a los pocos minutos de iniciar la actividad, sin esperar a tener sed. Hazlo de manera regular y adapta la cantidad a la duración, intensidad y temperatura de la jornada.

Utiliza bebidas isotónicas

Con el sudor no solo perdemos agua, también sodio y otros electrolitos. Lleva bebida isotónica o sales minerales cuando la actividad sea larga, intensa o se desarrolle con mucho calor.

Presta atención a los síntomas de golpe de calor

Mantente alerta si tú o alguien del grupo presenta calambres, pulso débil y rápido, fatiga extrema, mareos, náuseas, vómitos, confusión, piel muy caliente o cualquier otro síntoma destacable.

Actúa rápido y aplica el protocolo PAS

Proteger, Avisar y Socorrer. No dejes nunca sola a la persona afectada. Busca sombra, reduce el esfuerzo, mantén la calma y asegura una atención constante.

Refresca a la persona afectada

Trasládala a un lugar fresco, quítale ropa innecesaria, rocíala con agua o aplica compresas frías. Si está consciente, ofrécele bebida isotónica o agua a pequeños sorbos. Evita bebidas con alcohol o cafeína.

Llama al 112 si la situación no mejora

Si los síntomas continúan, empeoran o hay pérdida de conciencia, llama al 112. Facilita la ubicación exacta, si es posible con coordenadas GPS, y sigue las indicaciones de los servicios de emergencia.

 


Hidratación, sombra y ritmo

En verano, el agua debe estar presente desde el inicio de la actividad. No conviene esperar a tener sed para beber, porque la sensación de sed puede llegar tarde, especialmente durante esfuerzos prolongados.

También es recomendable realizar más paradas, buscar zonas de sombra, reducir el ritmo y prestar atención a las personas más vulnerables o menos acostumbradas a la actividad.

  Si alguien empieza a encontrarse mal, no hay que minimizarlo. Parar a tiempo, refrescar, hidratar y valorar la situación puede evitar problemas mayores.


Clubs y grupos: revisar antes de convocar

Los clubs y grupos organizados tienen un papel muy importante en la prevención. Antes de convocar una actividad, es recomendable revisar las condiciones previstas, valorar alternativas y comunicar con claridad las necesidades de material, agua, horario y dificultad.

Una salida bien explicada es una salida más segura.

Desde la FEMECV animamos a incorporar estas recomendaciones en las actividades estivales, especialmente en rutas con poca sombra, recorridos largos o zonas expuestas.


La mejor ruta es la que acaba bien

El verano seguirá ofreciendo grandes momentos en la montaña. Pero para disfrutarlos, hay que adaptar la actividad al calor y entender que cambiar de plan también es una decisión montañera.

No pasa nada por madrugar más. No pasa nada por acortar. No pasa nada por volver otro día.

La montaña siempre espera. La seguridad no.

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