Barrancos vivos, descensos responsables

Barrancos vivos, descensos responsables

La FEMECV recuerda cómo practicar barranquismo con menor impacto ambiental
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El barranquismo se desarrolla en uno de los entornos más singulares y delicados de la montaña: ríos, cañones, pozas, cascadas, badinas y estrechos donde el agua, la roca, la fauna y la vegetación forman ecosistemas de gran valor.

 

Desde la FEMECV queremos recordar que disfrutar de un barranco también implica conocerlo, respetarlo y reducir al máximo nuestra huella.

El barranco no es solo un escenario deportivo. Es un espacio natural vivo.

Consulta el Manual 


Caminos, accesos y retornos

La actividad empieza antes del primer rápel. Los caminos de acceso, retorno y escape también forman parte del entorno y deben utilizarse con responsabilidad.

Caminar fuera de los senderos favorece la erosión, afecta a la vegetación y puede generar nuevas trazadas. Por eso, es importante seguir los caminos existentes, respetar cierres, regulaciones y propiedades privadas, y evitar variantes innecesarias.

Una buena planificación permite disfrutar más y dañar menos.


Fauna y lecho del río

Los ecosistemas fluviales son especialmente sensibles. En ellos viven aves, anfibios, reptiles, peces, macroinvertebrados, algas y otras especies que pueden verse afectadas por el paso frecuente de personas.

Por eso, es recomendable no pisar el lecho del río si no es estrictamente necesario, especialmente en tramos sin interés deportivo o cuando se pueda progresar evitando zonas sensibles.

El agua no es solo parte de la aventura. Es también el hogar de muchas especies.

Aquí tienes todos los consejos


Grupos reducidos para menor impacto

Realizar descensos en grupos reducidos ayuda a minimizar molestias, mejorar la seguridad y disminuir el impacto sobre el ecosistema.

Cuando la salida sea numerosa, conviene dividir el grupo en subgrupos pequeños y mantener una distancia prudencial entre ellos. Así se evita la acumulación de personas en pozas, rápeles, accesos o zonas estrechas.

Menos presión también significa más respeto.


Residuos y equipamientos

Todo residuo generado durante la actividad debe volver con el grupo. Restos de comida, envoltorios, material deteriorado o cualquier elemento no natural nunca deben quedarse en el barranco.

También es importante actuar con criterios éticos en el equipamiento de barrancos: respetar el medio, evitar el sobreequipamiento, contar con autorizaciones, tener en cuenta a otros usuarios y garantizar que accesos, retornos y escapes estén correctamente planteados.

Equipar también es una responsabilidad ambiental.


Como barranquistas, parte del entorno

Desde la FEMECV animamos a todas las personas practicantes y clubs a consultar el Manual de Buenas Prácticas Medioambientales en Barranquismo, elaborado para ayudar a disfrutar de esta modalidad protegiendo al mismo tiempo el medio natural.

Los barrancos forman parte de nuestra montaña. Y quienes los recorremos también debemos formar parte de su cuidado.

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